En los últimos años la creatina se ha utilizado en el deporte en muchas ocasiones sin ningún control, por lo que hemos creído necesario recopilar la poca información que existe al respecto en un pequeño artículo.

La creatina es legal y como tal no es prohibida por el COI (Comité Olímpico Internacional). El uso de la misma no se considera un dopaje.

La creatina (también denominado α metil guandino-acético) es un ácido orgánico nitrogenado que se encuentra en los músculos y células nerviosas de algunos organismos vivos, es un producto químico derivado de los aminoácidos muy parecido a ellos en cuanto a su estructura molecular.

Esta se sintetiza de forma natural en el hígado, el páncreas y en los riñones a partir de aminoácidos como la arginina, la glicina y la metionina a razón de un gramo de creatina por día.
Es de fundamental importancia que las dosis consumidas de creatina sean correctas ya que los efectos de la creatina dependen directamente del incremento de creatina total intramuscular, por lo tanto se deben buscar estrategias para expandir los depósitos musculares de creatina lo más rápido posible.

No es cuestión de consumir excesivas cantidades ya que el organismo no puede utilizarlas y las excreta por la orina, siendo además perjudicial las dosis.
Parece ser (no demostrado) que los excesos de creatina no se absorben por el organismo y sobrecargan inútilmente la función renal.

La forma tradicional de administración de la suplementación de creatina implica dos fases: una inicial de”carga” (que puede rondar los cinco o seis días) seguida de una fase de “mantenimiento”(no mayor de dos meses), seguida de una fase de “descanso” similar a la de mantenimiento. Se han empleado métricas de dosificación en función de la masa corporal en las que mencionan 0,25 g/kg/día (es decir un cuarto de gramo por kilogramo de peso corporal en dosis diarias) son cantidades que muestran una mayor eficiencia de captación de creatina durante la fase de carga, mientras que en la fase de mantenimiento debiera aplicarse una sola dosis que sea la cuarta parte de la empelada en la fase de carga.
No obstante, no hay puesta en común de las cifras ya que otros autores mencionan 0,1 g/kg/día en la fase de mantenimiento mientras que en el periodo de carga se han utilizado dosis superiores al cuarto de gramo/kg llegando a 0,35 g/kg/día. Depende del objetivo del deportista, cuando éste desee un incremento de peso corporal rápido se debe hacer una fase de carga seguida por una de mantenimiento, mientras que cuando se tiene como objetivo mejorar la eficiencia metabólica se recomienda emplear una dosis única al menos durante un mes.

Existe todavía una controversia entre los investigadores acerca de si la creatina provoca un aumento del peso corporal debido a su función anabólica sobre las fibras rápidas y a su influencia sobre el aumento del glucógeno muscular, este efecto se ha demostrado en varones pero no hay estudios realizados sobre mujeres.

También se ha relacionado el consumo de Creatina, con la aparición de calambres y tirones musculares debido a la deshidratación y a la baja de potasio y electrolitos, en particular cuando se está entrenando en condiciones de altas temperaturas.

Los efectos de aumento de peso han sido achacados (sin ser demostrados) a posibles efectos de retención de líquidos. Se han reportado casos en los que la ingesta de creatina ha provocado trastornos gástricos pero no existen evidencias sensibles que demuestren científicamente su causa.

Se ha publicado (The New England Journal of Medicine) un caso de nefritis intersticial por extenderse en el tiempo que debe durar la fase de carga de creatina.

¿Es mágica?

En una entrevista a Iñigo Mujika, Doctor en Biología del ejercicio le plantearon esta pregunta a lo que el contestó:

Foto:www.euskonews.com

Si lo planteamos así, también se puede decir que el agua es mágica. Si un ciclista bebe la cantidad de agua que le resulta necesaria y otro no, seguro que ganará aquél que ha bebido el agua necesaria. El agua, la glucosa… tienen un efecto beneficioso. Con la creatina sucede lo mismo; es beneficiosa. De todos modos, la creatina influye en unos y en otros no. En un grupo de diez personas que la han consumido, puede que siete mejoren su rendimiento, y tres no. No es mágica, porque no siempre funciona. Lo que ocurre es que el músculo pone límites a la creatina, y a partir de una cantidad la expulsa mediante la orina. Tomando 3 gramos al día, en aproximadamente 28 días el músculo se satura. Tomando 20 gr. en cinco días, unos 100 gr. en total, el músculo se satura. No tiene sentido tomar más. Además, dado que algunos deportistas tienen por naturaleza elevados niveles de creatina, el hecho de tomar más no les va a afectar, porque el músculo no la acepta. Así que en esos supuestos no se puede pensar que vaya a beneficiar en lo que al rendimiento se refiere. Otros, sin embargo, tienen un bajo nivel de creatina, y los beneficios que les puede aporte el consumo de creatina serán mucho más evidentes.

Independientemente de todo lo que podéis encontrar en la literatura acerca de esta sustancia debéis saber que antes de comenzar la administración de esta sustancia es importante asesorarse por profesionales médicos acerca de la dosificación correspondiente y ser supervisado regularmente por medio de exámenes complementarios acerca del funcionamiento renal y hepático.

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