La pivot Magec Tías “Contra la Violencia de Género” analiza cómo ha sido el camino hasta llegar hasta aquí

El partido del pasado sábado del Magec Tías “Contra La Violencia de Género” no fue sólo el partido de la salvación matemática y el de la consagración del proyecto. Para Raby Oliveira fue un encuentro especial, su partido número 50 como jugadora de categoría nacional.

Raby Oliveira Diaw, nació en Almería en junio de 1997 pero pronto se trasladó a Lanzarote con su familia. En la isla empezó a jugar al baloncesto pasando por la cantera del Puerto, Conejero y Tizziri Tinajo. Ya había depositado la Federación Española de Baloncesto sus ojos en ella y su participación en concentraciones nacionales empezaba a ser frecuente.

Entonces ficha por el Tenerife Isla Única para reforzar su base y seguir creciendo como jugadora, llegando a debutar con el primer equipo en la temporada 2013/2014 en Liga Femenina 2. Era el 9 de noviembre del 2013 cuando el McDonald´s Tenerife viajaba a Alcobendas y jugaba sus primeros minutos en la categoría. “Poco recuerdo de mi debut, pero si de la temporada”, nos dice la jugadora que “entrenaba con el primer equipo y jugaba con el cadete, lo cual me permitió crecer mucho como deportista” . Ese año jugó 4 partidos y algo más de 15 minutos, alternando las categorías inferiores con el primer equipo.

En la temporada 2014/2015 repite en Tenerife, pero fichando por el Clarinos de La Laguna. Con el Ciudad de Los Adelantado alterna también con otras categorías, jugando sólo 4 encuentros pero sumando únicamente 1 minuto y 6 segundos. “Jugaba poco con el primer equipo porque la prioridad era seguir formándome en la base”, dice Raby Oliveira de una época de formación que también le permitió saborear las mieles de una categoría nacional de forma esporádica.

Tras dos temporadas lejos de la Liga Femenina 2, la temporada pasada llega el momento de ‘eclosionar’ como jugadora y emigra a Valladolid. “Quería probar nuevas cosas fuera de las islas y me surgió la posibilidad de Valladolid”, explica la pivot. La jugadora del equipo lanzaroteño jugó un total de 20 partidos, con una media de cerca de 11 minutos por encuentro, donde conseguía una valoración de 37 puntos, rescatando un total de 57 rebotes. “No salió la aventura como hubiera deseado, no fue un buen año pero me sirvió para aprender y ganar experiencia”

Este campaña fue uno de los últimos fichajes del club de Tías, pero no por ello el menos importante. La jugadora llegaba para dar fortaleza defensiva al reto de obtener la permanencia en la categoría, y lo hacía ilusionada por la presencia de Ricardo Nowicki en el organigrama técnico, con quien ya había coincidido. “Ricardo fue mi tutor en Tenerife y para mí es casi como un padre”, nos cuenta Raby, añadiendo que “siempre que lo necesitaba, él estaba ahí y le tengo mucho cariño por lo que me enseñó en el baloncesto y por como me cuidó”

El pasado fin de semana, Raby Oliveira Diaw, sumaba su partido 50 en Liga Femenina 2, al disputar el encuentro número 22 con el Magec Tías “Contra la Violencia de Género’, con una media de algo más de 18 minutos por partido, con 122 rebotes y 111 puntos de valoración. “La temporada ha sido excelente, y aunque tengo la sensación de que podía haber ido a más a nivel personal, no me arrepiento de haber estado en este grupo porque, es fantástico, es como una gran familia y con un entrenador que es de lo mejor que me he encontrado”, apostilla la jugadora.

Con la victoria, el equipo obtuvo la permanencia matemática, consiguiendo el reto que se había marcado también a nivel colectivo. A partir de ahora, todo será un premio para el

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