Pedro Hernández González, “Pedrito”, se quitó las botas de juego por última vez el pasado domingo, en casa, ante su gente,
en un partido que enfrentaba a su actual equipo, El Cotillo, en el municipal de la población del noroeste de la isla de
Fuerteventura, frente al tinerfeño Club Deportivo Buzanada, y aunque el resultado fue lo menos significativo del encuentro, pese a la derrota del conjunto local, para el jugador sí fue un día muy especial.
Hernández González nació el 4 de enero de 1981 en Fuerteventura, y en edad cadete, deja el Herbania, su equipo, para irse al Atlético de Madrid.
Empezó a destacar en el club de Puerto del Rosario desde la categoría infantil, y pese a ser tentado por los dos máximos representantes de Canarias, eligió ir al conjunto “colchonero”, pues le gustó la idea de jugar fuera de las islas. Se había proclamado campeón cadete de la provincia de Las Palmas con el Herbania, tras ganar al Artesano.Cruzó el charco en su primer año cadete, para llegar a jugar con el Atlético Madrileño en Segunda División “A”, en dos partidos, uno fuera, en El Vivero, frente al Badajoz, y otro en casa, en el Cerro del Espino, ante el Osasuna de Pamplona, pero las lesiones le devolvieron a casa, a los 20 años, para seguir jugando en equipos de su isla natal.
Curiosa fue la anécdota que tuvo en el Pájara Playas de Jandía, club que se interesa por el jugador, y en el que llega a entrenar unas semanas, pero Toni Cruz, responsable técnico del conjunto del sur de la isla lo descarta, “por no convencerle como jugador”.
En tercera división grupo canario, aparece por primera vez en el CD Corralejo, en la jornada 16 de la campaña 2001-02,
en un partido en Arrecife de Lanzarote frente al Orientación Marítima, el 16 de diciembre de 2001, con victoria majorera de tres goles a uno, siendo su primer tanto en la categoría en la jornada 18 de la misma temporada, el 30 de diciembre, anotando la primera diana de los tres de su equipo ante el Tenisca.
Ese año el Corralejo obtiene el campeonato en tercera y el ascenso a la división de bronce, con Almeida Hernández como entrenador y Sosa Espinel de director deportivo. Se mantiene y la siguiente campaña pasa a formar parte de La Oliva, dos
temporadas, y ya filial de la UD Fuerteventura. La primera campaña (2003-04) completa 32 partidos, y
en la segunda 10, hasta subir al primer equipo, con José Juan Almeida Hernández, participando en 17 jornadas.
Sigue dos años en el club pero en tercera, temporada, 2005-06, 33 partidos disputados, y 2006-07, 21 encuentros, campaña que le clasifica cuarto en la tabla y disputa la fase de ascenso, eliminando primero al Zalla, y luego al Torrevieja, y una eliminatoria que Pedrito recuerda con cariño, “le doy el pase del gol a Memo, que nos ascendía a
la Segunda División B”. En ese partido se encontraba como espectador el que fuera entrenador del CD Tenerife, Javier Tevar, que acompañaba a José Antonio Sosa Espinel, y le comenta, “el partido ha sido muy malo, pero ha valido la pena por ver jugar a Pedrito”.
De nuevo la división de bronce pasa por la botas de Pedrito, en el equipo de su pueblo y de su isla, dos campañas consecutivas, categoría que no deja pese al descenso del Fuerteventura, fichando por el Guijuelo, club salmantino en el que actúa temporada y media, ya que en el mes de diciembre, firma por la UD Lanzarote, en la tercera división
canaria.
Existe una anécdota antes de fichar por el Corralejo, y es que muchos equipos de su isla estaban interesado en contar con sus
servicios, y no terminaba de decirse, sacándose una foto con el presidente del Puerto Cabras para anunciar su firma, lo que
revolucionó el fútbol en Fuerteventura al elegir un equipo de primera regional, y no las sucesivas categorías superiores que le
querían en sus filas.Al final todo quedó en una simpática broma.
Tras la UD Lanzarote, regresa a Maxorata y se enrola en las filas del Corralejo (2012-13), para, desde ahí, formar parte de las
plantilla de El Cotillo en las últimas cinco temporadas, las mismas que el club del norte de la isla lleva en la tercera división nacional, totalizando, ciento cuarenta y cuatro partidos disputados, con treinta y un goles anotados, de los cuales, siete han sido desde el punto de penalti.
De su etapa en El Cotillo también recuerda con mucha emoción, el tanto que le dio la salvación al equipo, el domingo 17 de mayo
de 2015, en casa, frente al Atlético Victoria, que igualmente se jugaba la permanencia. El gol llega en el tiempo de prolongación, en una jugada personal, con el partido roto, y para delirio de todos los aficionados del noroeste de Maxorata.
Cuando hablamos de personas que han marcado la trayectoria “del maestro”, como le apodó Pepe Santana, Pedrito cita en primer lugar a Juan Carlos Pouso, de su etapa en el Guijuelo, pero tampoco se olvida Jose Antonio Sosa Espinel, Tino Cabrera, Coka, Almeida, Saulo, Raúl Figueroa, Michel, Ángel Luis, o Javi León, aunque recuerda con cariño a sus primeros
preparadores, Pepín Hierro, Clemente y Antonio, en su etapa inicial. Especial hincapié hace también en su
amigo y fisioterapeuta personal, Ayoze Sarabia, que siempre le ha llevado, tratado, guiado. Pedro Antonio Hernández González, “Pedrito”, recuerda también sus etapas de jugador seleccionable, con la insular de Fuerteventura, y la Canaria, en sus inicios en el fútbol en las islas, y la Madrileña y la Española, Sub’16 y Sub’17, en su etapa en el Atlético de Madrid.
Precisamente fue con los colores de “la roja”, en el campo de El Mirador, Algeciras, cuando el protagonista participaba en un partido con la Sub’17, frente al combinado de Italia.
https://i2.wp.com/tibiabin.com/wp-content/uploads/2018/05/espana.jpg?fit=650%2C822https://i2.wp.com/tibiabin.com/wp-content/uploads/2018/05/espana.jpg?resize=300%2C379TibiabinActualidadNoticias FútbolTercera División G. Canario
Pedro Hernández González, “Pedrito”, se quitó las botas de juego por última vez el pasado domingo, en casa, ante su gente, en un partido que enfrentaba a su actual equipo, El Cotillo, en el municipal de la población del noroeste de la isla de Fuerteventura, frente al tinerfeño Club Deportivo Buzanada, y aunque el resultado fue lo...